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Chapa de acero a medida
La chapa de acero bruto a medida es ideal para trabajos intensivos de acondicionamiento o construcción.
Sus características mecánicas le permiten resistir golpes y abrasión. Puede utilizarse como placa de rodadura, como tapa o cubierta de registro, para proteger el...
La chapa de acero bruto a medida es ideal para trabajos intensivos de acondicionamiento o construcción.
Sus características mecánicas le permiten resistir golpes y abrasión. Puede utilizarse como placa de rodadura, como tapa o cubierta de registro, para proteger el suelo delante de una chimenea o incluso para estabilizar un parasol, entre otros usos.
La chapa de acero puede presentar marcas y rayaduras. Con el tiempo se oxida y requiere un tratamiento superficial, como la aplicación de pintura.
La placa de acero no es apta para uso alimentario, por lo que no se recomienda utilizarla en la cocina.
Disponible en espesores de 1,5; 2; 3; 4; 5 y 6 mm, la placa de acero se adapta a todas tus necesidades de materia prima.
Chapa de acero de calidad para todo tipo de proyectos
La chapa de acero, un material histórico
La chapa de acero fue inventada a principios del siglo XIX por H. Palmer. Se trata de uno de los primeros materiales de cubierta metálica, que fue —y sigue siendo— ampliamente utilizado en el sector de la construcción.
Para obtener este material totalmente plano, similar a una hoja de metal con mayor o menor espesor según el efecto deseado, el acero se somete a un proceso de laminado. El laminado es un procedimiento que permite deformar el metal, ya sea en caliente o en frío. En función de este proceso, existen dos tipos principales de chapa:
- Chapa laminada en caliente, de mayor espesor (a partir de 3 mm)
- Chapa laminada en frío, de menor espesor (por debajo de 3 mm)
Además, existen distintos tipos de chapa según su acabado. Podemos encontrar, por ejemplo, chapas de acero bruto, galvanizadas o prelacadas.
Existen diferentes calidades de acero, por lo que podrás elegir el acabado más adecuado en función de tus necesidades y del uso previsto.
¿Por qué elegir una chapa de acero?
Si las chapas de acero a medida supusieron una auténtica revolución en el sector de la construcción, no fue por casualidad. Los profesionales del sector las valoran especialmente por las siguientes razones:
El acero presenta una densidad muy elevada, lo que garantiza una gran robustez y, por tanto, una vida útil muy prolongada. Además, es un metal que resiste perfectamente los impactos y el desgaste gracias a su alta resistencia mecánica.
Por otro lado, el acero requiere poco mantenimiento, lo que permite ahorrar tiempo y mejorar la productividad en obras y proyectos de construcción.
Sin embargo, a diferencia del acero inoxidable, la chapa de acero no es resistente de forma natural a la corrosión ni a las inclemencias del tiempo.
Ofrecemos diferentes espesores para la chapa de acero: 1,5 – 2 – 3 – 4 – 5 – 6 mm. El corte a medida se realiza en nuestra planta mediante corte por láser de alta precisión.
Las diferentes aplicaciones del acero
Según el acabado de la chapa, el acero puede utilizarse para una amplia variedad de aplicaciones.
En numerosos sectores industriales, el acero se emplea para fabricar piezas pequeñas o grandes, plegadas o soldadas.
En el ámbito de la construcción, es un material indispensable para la fabricación de elementos como portones, persianas metálicas o mobiliario, así como para revestimientos de suelo, muy habituales en el transporte público o en peldaños de escaleras.
El acero también está presente en la industria aeronáutica y en la construcción naval.
Por ejemplo, el acero decapado bruto DD11 se utiliza habitualmente para la fabricación de perfiles, tubos, piezas plegadas y otras estructuras metálicas. Es una calidad especialmente indicada para procesos de embutición, perfilado y estampación.